Gracias a Hertyna, la admin de la página carlapeterson.net, por las fotos en HQ de Mike en los premios Martín Fierro 2008
Los protagonistas de Los exitosos Pells, Mike Amigorena y Carla Peterson (foto), encarnando a sus respectivos personajes, Sol y Martín Pells, fueron los encargados de mostrar las novedades que Telefe International tiene para el 2009, que fueron presentadas en la última edición de los LA Screenings.
Fuente: Produ.tv
Se realizará todos los viernes, a las 18.30 horas, a partir del 5 de junio y hasta el 27 de noviembre en la Legislatura porteña (Salón San Martín, Perú 160). Las mejores realizaciones de los más destacados directores argentinos, desde largometrajes hasta documentales. Así, durante seis meses, se podrá ver, con entrada libre y gratuita, “El nido vacío”, de Daniel Burman, o “La señal”, de Ricardo Darín y Martín Hodara, entre otras.
El ciclo está dividido por aspectos temáticos: En junio ser verá “Entre la comedia y el drama”, mientras que en julio “De cara a la realidad”. En agosto, “Universos íntimos”. En septiembre llegará el turno de “Documentales”, y en octubre, “De tristezas y alegrías”. Por último, en noviembre cierra el ciclo “Búsqueda”.
Organizan: La Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural, la Dirección General de Cultura de la Legislatura, el Museo de Cine “Pablo Ducrós Hicken”, y la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la República Argentina.
OCTUBRE
DE TRISTEZAS Y ALEGRÍAS
Viernes 16. 1 peso, 1 dólar. 2006. Dir.: Gabriel Condron. Intérpretes: Coco Sil ly, Andrea Politti, Ulises Dumont, Mike Amigorena, Eduardo Cutuli. Un empleado del estado inducido por su jefe, toma un retiro voluntario, ya que las privatizaciones y los despidos son inminentes. Con el dinero pone una pizzería, y su vida cambia por completo. Un antihéroe que trata de encajar en el supuesto primer mundo de la década de 1990 en la Argentina.
Más información: http://buenosaires.gov.ar/areas/cultura/cpphc/boletines_online_anteriores/junio09/noticias2.php
La web y la TV ya no imponen limites a los que quieren mostrarse. Desconocidos, y no tanto, se exponen cada vez mas para ser vistos y alcanzar la fama. ¿Es el fin de la era del pudor?
“Nada, no cambió nada. Estoy igual”, asegura Mike Amigorena, el Sr. Pells, en busca de la complicidad de quien tiene enfrente. “¿Me ves cambiado?”, pregunta, y la pollera que lleva puesta descubre sus rodillas. “Estoy más flaco, ¿no?” Pasó más de un año desde el último encuentro que mantuvo con LNR, cuando confesaba las ganas de hacer Los exitosos Pells (culmina el mes próximo) el proyecto que lo transformaría en el personaje del año.
-Hoy no hay quien no conozca tu nombre.
-Soy más público; nada más que eso. Sigo viviendo en el mismo lugar, tengo la misma cabeza y los mismos sueños. Estoy tan inmerso todavía que no puedo separarme. Sinceramente, no sé cómo lo ve el otro. Me dicen que es rarísimo, que hace tiempo que un personaje no pegaba tanto. Pero yo no lo vivo así, no logro verlo a la distancia; quizás ahora, cuando termine, comience a darme cuenta.
-¿Sos consciente de que tu vida no va ser la misma?
-Umm, sí, y me hago cargo de eso, porque siempre quise que me pasara lo que me está pasando. Lo bueno es que me agarró de grande, a los 37, ya parado.
-Hubiera sido diferente si el Sr. Pells llegaba a los 20…
-Obvio, quizá ni llegaba, porque no estaba preparado para un personaje así. Digo, a los 37 uno sabe que podés estar ahí arriba, pero que en cualquier momento podés estar abajo otra vez, y a los 20 no sé cómo lo habría manejado. El del actor es un proceso muy lento; no soy uno que salió de la nada. Es cierto que hay otros muy precoces o que asimilan más rápido; yo necesito de los tiempos. Me preparé para estar donde hoy estoy.
Hubo un momento, 1992, en el que Ricardo Amigorena – tal como figura en el DNI, aunque para la familia siempre fue Michael, el nombre que no le dejaron poner en el Registro Civil-, entonces con 19 años, decidió dejar Maipú, Mendoza, para instalarse en Buenos Aires y ser actor. “Llegar acá fue un nacimiento; fue tremendo. Me tiró un avión y caí acá. Fue un nacimiento en serio, porque tuve que aprenderlo todo -recordaría en la nota publicada en mayo de 2008 en LNR-. Tuve casa un tiempo, después me fui a una pensión y trabajé de lo que fuera. Ya pasé por eso de que el bolito en la tele era el cuarto de pan, y teóricamente me digo a mí mismo que no quiero volver a pasar por eso, pero hay otra parte que es consciente de que uno no está exento. Disfrutás de un presente regocijante, el arriba, pero también conozco el abajo.”
-¿Por eso decís que sos el mismo?
-Sí, pero con la gratificación de que la gente te conozca, que sepa lo que hacés.
-O que te reconozcan por las polleras.
-Qué locura, ¿no? Siempre usé polleras, pero ahora todos pusieron los ojos en lo que uso y en lo que no. Ahora salen a vender polleras: está buenísimo (se ríe como un chico). Todo esto me divierte mucho.
Y no es para menos. Cuando Mike se puso la falda, los medios enloquecieron y salieron con programas especiales que repasaban el uso de la pollera en personajes de nuestro país y del mundo, y hasta algún movilero se animó a mostrar las piernas.
“Lo de la pollera es algo viejo, más viejo que todos nosotros, y ni siquiera es nuestro.”
-Pero la curiosidad y la provocación despertaron siempre interés en vos…
-Obvio, y me hago cargo de lo que hago y de lo que uso. No tengo pruritos. No te voy a negar: hay una parte de mí que dice: ¿Y si hago esto?, ¿qué generará? Me da curiosidad, pero por sobre todo me divierte, y mucho.
-Como que duden de tu sexualidad…
-(Más risas) ¿Es o no es? ¿Se hace? Me encanta jugar con la ambigüedad. Siempre jugué con esto de ser o no ser. Ojo, que la pollera no es para cualquiera. No a todos les queda bien; hay que hacerse cargo de las piernas, de otras cosas. Es muy fuerte, hay que ponérsela. Cuando salgo a la calle así (se para y se muestra con la falda) sé que provoco, no sé qué, pero provoco. Una cosa es hacerlo desde un escenario y otra caminar al lado por la calle.
-Más aún si sos un tipo conocido…
-Sería una tontera no hacer lo que uno tiene ganas de hacer por el “qué dirán”. El impacto es una consecuencia del laburo que vengo haciendo, no de una simple vidriera.
-Además, todo este juego te permite explorar tu costado femenino…
-En mi vida, la figura femenina fue y es fundamental; siempre estuve rodeado de mujeres, y es un placer.
-Los chicos imitan al Sr. Pells, las mujeres te incluyeron en el top ten de los hombres más sexis y los hombres…
-Es el súmmum: me eleva el alma tener un público tan heterogéneo. Hasta las abuelas me saludan; a los muchachos todavía les cuesta un poco. ¿Vos te imaginás ser galán?, ¿que las chicas te miren así? ¡Que se ratoneen con uno!
Y la prueba está en los mensajes que chicas y chicos escriben en el Facebook o que le gritan cuando Mike sube al escenario, con pollera incluida, al frente de Ambulancia, la banda que degenera clásicos de los años 80 y 90 y que integra junto a los también actores Víctor Malagrino, Luciano Bonanno, Julián Vilar y Muriel Santa Ana.
-Sos una estrella pop…
-Lo que pasa con Ambulancia es muy especial. Con el programa en el aire, estalló.
-Los actores temen quedar pegados al éxito de un personaje.
-Por eso necesito cerrar esta historia; ya me dio demasiado; sería un inconformista si pido más. Sé que otros preferirían hacer la plancha, pero yo quiero cambiar, quiero que Pells desaparezca: soy un tipo que se aburre muy rápido.
-¿Y matás el tiempo con los videos que subís a YouTube?
-De la misma manera que subo un video a YouTube me pongo una pollera. ¿Por qué no hacerlo? Como el video que subí de mi viejo. Le pedí permiso y fue. Mi papá no lo puede creer: en Mendoza le sacan fotos, le piden autógrafos, le gritan. Hasta en el noticiero.
Si uno ingresa en YouTube y coloca en el buscador “Mike Amigorena” aparece una lista de videos que el propio mendocino subió.
-Estás en todos lados. En revistas, en alguna presentación, en una vidriera…
-Tengo que desaparecer un poco, ¿no? Más allá de que aparezca en todos lados, hay límites, y sé que si quiero estar solo y que nadie se entere, puedo hacerlo. Tampoco soy un descontrolado; no soy un tipo que sale mucho.
-Pero ahora no sólo te siguen por cuestiones amorosas, sino que marcás tendencia con lo que te ponés. Sos un modelo…
-(Risas) La moda siempre me interesó, y por eso me gusta parafrasear a Valentino y repetir: “La moda es lo que no está de moda”. Me gusta crear mi propio estilo, porque me gustan la ropa, las texturas, los colores. Con los años me he vuelto más sobrio; antes era más chillón. Sobrio pero con estilo. Yo no me fijo lo que se usa: voy probando, juego todo el tiempo, y lo hago con Diesel (la marca que promociona), que tiene una interesante gama de colores.
-Se acerca la entrega de los Martín Fierro [está nominado como Actor Protagonista de Comedia por Los exitosos Pells, y es casi seguro que se lleve el premio] y el estreno de Tetro, la película que filmaste con Francis Ford Coppola.
-Quiero que todo sea una experiencia más. Qué sé yo…, de la peli me encantaría que me diera la oportunidad de trabajar afuera, que apareciera un director noruego y me diga: “Quiero trabajar con vos”. O que me den un premio.
-Bueno, el premio llega con los Pells…
-No te voy a mentir: ojalá que me lo den.
-¿Vas a preparar un discurso?
-No, no soy de esos que sacan un papelito, y tampoco soy bueno para hablar así de la nada delante de tanta gente. Creo que en esos momentos, el de los agradecimientos, tenés que ser muy medido. Tenés que pensar a quién nombrás, a quién no. Sinceramente, me da mucho pudor. Creo que lo mejor es no nombrar a nadie. Lo que podés decir ya está reflejado. Ya es todo un trabajo levantarte de la mesa y caminar para ir a buscar el premio y no marearte (risas). Ahora prefiero pensar en Ambulancia: es posible que sumemos un show en La Trastienda; queremos armar un nuevo espectáculo. Estamos trabajando una nueva canción, Tainted Love (el clásico de los 80 del dúo británico Soft Cell) al estilo Frank Sinatra.
Y así, chasqueando los dedos y al mejor estilo Sinatra, pero con pollera, canta:
“… tainted love, tainted love…”
Por Fabiana Scherer
fscherer@lanacion.com.ar
“En cine, a fines de año, voy a filmar con Luis Puenzo la versión de El niño argentino [la obra de Mauricio Kartún por la que Amigorena obtuvo el Ace a la Revelación Masculina]. No lo veo como un desafío -asegura-; es un premio. Seguramente, el año próximo encararé mi primer unipersonal; todavía está muy verde.”
-Ofertas no te deben de faltar.
-No es tan así: no te llueven ofertas. Sí es cierto que descarté varias cosas. Me ofrecieron hacer televisión ahora, pero dije que no; quizá me anime el año que viene. Necesito encarar desafíos para no aburrirme.
Son cosas tan fuertes las que estoy atravesando que uno puede correr el riesgo de perder los estímulos, y es entonces cuando tenés que estar bien atento.
Fuente: LNRY un día empezamos a ver a Mike Amigorena aquí, allá y en todas partes. Mike Amigorena en la tapa de Gente, Mike Amigorena en la tapa de Caras, Mike Amigorena en la tapa de Brando. En los canales de aire, en los canales de cable. En las radios. Ni hablar de los diarios. Una idea: alquilar la Rural, contratar al protagonista de Los exitosos Pells (Telefé, a las 23) y cobrar unos cuantos pesos la entrada para que los ávidos de fama escuchen su charla-seminario: Cómo convertirse en el actor de moda. Según Mike, empezaría así: “El modisto Valentino dice que la moda es lo que no está de moda. De manera que para ser un actor de moda tenés que conservar el misterio. Tenés que ser legítimo. Es algo que no se aprende”.
En estos seis meses apareciste en todos lados: mucho misterio no pudiste conservar.
Es que justamente el misterio, lo atípico, es lo que hace que llames la atención. Tengo que conservarlo metafóricamente. Me refiero a mantener tu esencia, seguir guiándote por la intuición y nada más. Tengo popularidad: eso es circunstancial y no modifica mi comportamiento. Ser popular está bueno, porque le voy a dar a la gente algo que no está acostumbrada a ver.
¿Que sería…?
Un estilo diferente. Un nivel, una calidad de actuación… rara. Yo no la puedo definir. Ni me jacto de ser así: es lo que soy. Nunca me imaginé que iba a ser galán. Pero está bueno ser un galán con otras texturas. Algo que en este país no se ve.
Un galán completamente distinto de los de “Valientes”, por ejemplo.
Shhh, que están ahí al lado.
Parecía un chiste, pero no: efectivamente, en una mesa vecina están almorzando Gonzalo Heredia, Guillermo Pfening y Huevo, ese ser de pelos parados que en la vida real se llama Alejandro Müller. Qué casualidad. O no: estamos en Chacarita, en un restaurante vecino de unas cuantas productoras. De vez en cuando, Amigorena saluda gente a través del vidrio; viejos compañeros de Pol-ka. Termina su sopa de calabaza y sigue: “El galán propiamente dicho nunca va a morir. Pero hay otro tipo de platos. Es decir: nunca vas a dejar de comer asado, pero está bueno que empieces a comer milanesa de yacaré”.
Tu galán es atípico.
Sí, pero siempre me imaginé que iba a gustar lo que yo tenía para ofrecer. Si sos un artista y no pretendés tener éxito, sos un huevón. Seas abogado o zapatero, si no tenés en la cabeza esa instancia, todo lo que estás haciendo está mal. De manera que no me llama la atención que me vaya como me va. Pero… ¿por qué te digo todo esto?
Estábamos hablando de los estilos de galán, y de que vos sos un galán raro.
Raro es una palabra despectiva. Prefiero original. Uno debe ser original. Particular. Un artista entretenedor. Eso: ahí dentro están el actor, el cantante, el clown, el galán. ¿Entendés?
De la santísima trinidad de actores “originales” que entraron al sistema, ¿con cuál te identificás más: Urdapilleta, Tortonese o Belloso?
Los admiro a los tres. Pero somos diferentes. Me cuesta tener como referente a un actor: nadie sabe actuar. Y yo me incluyo. Es muy difícil, sólo sale de a ratitos. A mí me encanta Bowie. Ningún actor me deslumbra tanto como un músico.
O sea que todo tu juego con la ambigüedad sexual viene por el lado de Bowie y el glam rock.
¿Por qué ambigüedad sexual?
En los Pells te tocó hacer a la vez de gay y heterosexual. Y en tu banda, Ambulancia, cantás en pollera y maquillado, disfrazado de azafata o de institutriz.
Pero sin un comportamiento femenino o gay.
Ale Sergi dice que la táctica del falso gay sirve para atraer a las mujeres. ¿Es así?
Hay una parte muy erotizante, que gusta a las mujeres. Está bueno. Ven a alguien que se anima a mostrar su lado femenino y no deja de comunicar que le gusta la concha. Si no dejás de comunicar eso, podés ser un trava. Pero eso tiene que estar claro.
Volvamos al seminario, y las conse cuencias de ser el actor de moda. Cuando te viste en la tapa de “Caras”, vestido de blanco, a bordo de un yate con Susana y Mirtha. ¿Dijiste “llegué” o “¡socorro!”?
Es una etapa, es lo que tiene que pasar. Me gusta verme en las tapas de las revistas. Eso fue un absurdo. La imagen era bizarra, y por otro lado, todo fue súper natural: llegué, las saludé, nos sacamos las fotos… Para mí, así es como se tiene que disfrutar el éxito: como una fiesta.
Tu mamá habrá estado contenta. Tus amigos te habrán dicho de todo.
No… Todo lo que me pasa es directamente proporcional a lo que soy. A mí me gusta tomarme un champagne en la mansión Dubois y sentarme en la vereda a tomarme una birra con el más lumpen. De manera que estar en la tapa de Caras con Susana y Mirtha… sé que de ahí me voy a otro lado totalmente antagónico. Que es lo que pasa con mis trabajos: a mí no me van a encasillar, porque nunca voy a hacer lo mismo. Por eso disfruto, no me jacto, no me ilusiono.
Bueno, de vez en cuando no está mal ilusionarse un poco.
Si no planificás, no te frustrás. Yo ya estoy hecho desde hace rato: cumplí el deseo de venirme de Mendoza a vivir a Buenos Aires y vivir de mi profesión. Hace cinco o seis años que vivo de mi profesión. Me puedo morir tranquilo. Tengo una sensación de plenitud muy grande. Lo único que tengo que hacer es no desestimularme. Porque la plenitud y el éxito desestimulan.
¿Y cómo hacés para mantenerte estimulado?
No aparecer más. Esperar. Que le toque a otro.
Pero tenés 37 años y una de tus fantasías es retirarte a los 50 y tener un campo en Mendoza. Vas a tener que hacer unos cuantos protagónicos más…
No, unos cuantos no. Ponele que dos más. Y dos más hago seguro.
Te tenés fe.
Una fe tremenda.
Fuente: Clarin.com.arMike Amigorena: la fama con trabajo y esfuerzo.
Este domingo en LNR, una entrevista con el actor que creció en el teatro under, y ahora es el favorito para ganar el Martin Fierro al mejor actor del año.